OPEN HOUSE 2018

Miércoles 26 de Septiembre.

La tarde es lluviosa. Costumbre en esta época del año en Costa Rica. Un matrimonio de dos jóvenes llegaron primero con su hija Ilana de 9 meses. Sus ojos recorrieron A la Naranja y quedaron enamorados. Su ser infantil y tierno estaba absorta en la tranquilidad. La paz del lugar cautiva los niños. Luego llegó la profesora de Arte performativo y seguidamente la joven que hace Yoga. Juan José es un niño de 4 años que se vió sorprendido por 6 niñas de diferentes edades que lo acogieron para realizar los primeros ejercicios físicos de calentamiento. Todo era juego y diversión antes de posturas que implicaban el silencio y la atención plena. A la par con el Yoga seguían llegando personas con sus hijos a conocer el lugar y de paso se incorporaban al espacio de Mindful Kids. Ahora el turno era para el Arte performativo. Niños en brazos, otros que caminaban por su cuenta y un tanto más que ya corría disfrutando del lugar. La pintura del cabello del personaje de un pintor Brasilero fue el festejo para los chiquillos que se sorprendían por poder pintar soplando una pajita. La música de A la Naranja acompañaba y amenizaba los encuentros que se daban en una tarde que ya era solo gris por que la lluvia la abandonaba. La tiendita Naranja tenía nuevos libros y juegos infantiles de madera provenientes de Alemania. A esta hora de la tarde ya había personajes de diversas nacionalidades, quizá un presagio del público naranja en adelante. Contábamos con personas de Costa Rica, Venezuela, Colombia, Estados Unidos y Medio Oriente. Había llegado la hora del conversatorio : Niños de la Era Digital. A la Naranja estaba con el cupo completo y Joseph Yeladim acompañado de Elisa y Simon del Karmel empezaron con música de Claude Debussy a recorrer los caminos de la escucha como piedra angular del proceso de desarrollo de niños extraordinarios. Todo era como surrealista, los padres estaban en el espacio de Arte mientras sus hijos jugaban en Ciencias y daban pasos furtivos pero sabrosos por la cocina que estaba adornada de diversos chocolates, torta de banano, frutas y por supuesto el Jugo natural de naranja recién exprimida. Las voces de los niños se iban confundiendo con La Vida es Bella de Nicola Pavioni. Vangelis soltó sus carros de fuego como si supiera de las carreras de los niños que adornaban el exigente conversatorio que dejaba herramientas invaluables para los padres asistentes así como para los espectadores virtuales que seguían los 10 pasos para hacer de los niños seres extraordinarios. Cada pieza musical era un hallazgo fundamental para aportar al desarrollo de los niños. Bach, Don McLean, Musica tradicional China, Henry Mancini, Marha Gomez, Chopin y por último Vivaldi acompañaron el proceso que llevó a los papás a jugar, bailar y contemplar una forma sutil pero eficaz de llevar a los niños a dormir luego de un día próspero, sano y feliz por saber que en nuestro cerebro la música es la clave para despertar los leones que casi duermen y que ahora podrán disfrutar de todos sus tesoros y su poder gracias a la conciencia adquirida A la Naranja.

Estimado lector, esperamos que vengas a conocer A la Naranja o escriban sus opiniones o comentarios y sean partícipes de un cambio en el paradigma educativo contemporáneo.

¡Bienvenidos y gracias por acompañar el Open House!

Joseph

Elisa Marin